sábado, 16 de mayo de 2026

EL GRAN PROBLEMA DE LOS PROFESORADOS DE LOS TERCIARIOS EN ARGENTINA

 

Cuando uno piensa estudiar un determinado saber, teniendo como objetivo laboral, con su formación y su respectiva habilitación, dar clases a respecto, seguramente, querrá que su esfuerzo sea abocado en especializarse en las disciplinas correspondientes.

Pero basta con dar una ojeada en el plan de estudios de los profesorados de los institutos terciarios a lo largo y ancho de Argentina, para darse cuenta de que los alumnos inscriptos en ellos tendrán que cursar un sinfín de materias cuyo objetivo no es el aprendizaje específico de lo que van a enseñar como futuros docentes (los pocos que se reciben, puesto que solo un pequeño porcentaje termina la carrera).

Los profesorados de los terciarios se dividen en materias de pedagogía/didáctica y en materias específicas pertenecientes al nombre de la carrera, componiendo en su totalidad la gran mayoría de las carreras, y algunas materias que no están vinculadas ni a unas ni a otras. Las materias de pedagogía/didáctica casi que tienen el mismo tiempo de cursada que las específicas. Dependiendo del plan de estudio de cada provincia, las responsables por los institutos terciarios, esa relación puede variar para más o para menos. En lo teórico, de parte de quien aboga por esta división, la explicación es que tan importante como conocer el contenido de lo que el futuro docente va a enseñar, es saber cómo va a enseñar y cómo va a pararse delante del alumnado. Y, por ello, aquellas materias de pedagogía/didáctica serían tan relevantes como las específicas.

Pero a la justificación supracitada le carece realismo y le sobra cinismo. Las materias de pedagogía/didáctica ni por asomo serán tan importantes como las específicas para la labor docente. Además, en su gran mayoría ni siquiera añadirán cualquier valencia para la persona cuyo reto es dar clases. En resumen, son disciplinas asaz teóricas, especulativas y redundantes. Haciendo con que el estudiantado o pierda mucho tiempo cursándolas o haciendo con que dejen de estudiar más cosas de lo que quieren dar clases si en su lugar hubiese más materias específicas.

Por los nombres de las materias uno ya puede darse cuenta de lo pleonásticas que son. Ejemplo, Práctica Didáctica y Didáctica. Hay que rizar mucho el rizo para encontrar diferencia entre las dos para que ameriten ser dos materias distintas. Es lisa y llanamente reírse de la cara del alumnado, que tiene que pagar muchos peajes en forma de gran esfuerzo, con los trabajos prácticos, parciales y finales, y asistencia para lo que poco que le van a servir esas disciplinas si quiere concluir la carrera. 80% de estas materias podrían ser extintas de los profesorados de los terciarios.

Más espantoso que tanto desperdicio de dinero por parte del estado con tantas horas de didáctica/pedagogía y tiempo por parte del estudiantado, es cómo no hay ningún tipo de debate en la sociedad argentina a respecto de algo tan evidente.

Un profesorado de un terciario en comparación a un profesorado de nivel universitario tiene la intención de ser más liviano y flexible. De hecho, es lo que ocurre en la práctica. Es mucho más fácil recibirse en lo primero que en lo segundo (y también sería bueno que se hablase de lo cargoso que son los estudios universitarios en Argentina, principalmente en tiempos en que la financiación universitaria en Argentina está en el primer plano del debate político). Pero sería mucho fácil sin tantas horas didácticas y pedagógicas y sin que eso supusiera una pérdida de calidad en la formación para lo que, de hecho, interesa a la persona que estará habilitada a dar clase y a la sociedad. Quizá, sin tantas barreras inútiles, habría mucha más gente recibida como docente y mucho más desempleo en el rubro. Pero eso podría ser resuelto con un examen de ingreso con cupo que reflejase lo que realísticamente haría falta para el mercado de trabajo en el sector de las respectivas áreas disciplinares. De este modo nadie perdería tiempo. Ni la persona estudiando para algo que no tendría trabajo ni la persona que estuviera estudiando estaría perdiendo tiempo con materias sin importancia y consideradas por muchos aburridas en contenido.

La buena labor docente se constituye básicamente por conocimiento de la disciplina, buena capacidad retórica y experiencia en el aula. Y no por tantas horas de teorías pedagógicas y didácticas.


martes, 29 de octubre de 2024

NOVEDADES ELECTORALES

 

De cara al balotaje que definirá quién a partir del 1 de marzo será el nuevo presidente de Uruguay, hay determinados hechos inéditos en la vida política oriental desde que esa se divide en dos partes, el Frente Amplio y la suma de los partidos que están a su derecha, y cuyo marco son las primeras elecciones con segunda vuelta, las de 1999.

El primero de ellos es que es la primera vez en que el candidato del Frente Amplio no parte para la campaña de la segunda vuelta ni como el vencedor tácito (como fueron los casos de 2009 y 2014, en que su votación en la primera vuelta solo quedó a pocas décimas de superar a la de todos los demás partidos y la superó, respectivamente) ni en desventaja (como fueron los casos de 1999 y 2019, en que, aun siendo el más votado, la suma de votos de los partidos a su derecha hacía creer que su contrincante vencería, como ocurrió). De esta vez, aunque los candidatos de los partidos de la coalición multicolor hayan tenido en su conjunto más votos que Yamandú Orsi, la diferencia de esos para el intendente de Canelones es pequeña, lo que sugiere que, principalmente teniendo en cuenta el avance que el candidato del Frente Amplio en 2019, Daniel Martínez, tuvo de la primera para la segunda vuelta, de 10 puntos porcentuales, el partido de la "colcha de retazos" es el favorito, pues solo necesita 6 puntos a más en el balotaje. Pero eso no significa que la elección no esté en abierto, como no estuvo en las segundas vueltas en que el postulante del Frente Amplio fue electo, cuando fueron solo un trámite para confirmar las victorias de José Mujica y Tabaré Vázquez.

El segundo es que el candidato electo podrá ser considerado una figura gris y con relativamente poco carisma, además de que nunca haya tenido un rol de liderazgo en su partido. Incluso el propio candidato del Partido Nacional, Álvaro Delgado, llegó a declarar que no era un buen candidato.   

El tercero es que el Frente Amplio podrá ganar las elecciones siendo oposición a un gobierno relativamente bien evaluado. Creo, incluso, que Lacalle Pou sería el favorito para vencer las elecciones si fuese permitida la reelección en Uruguay, pues tiene más imagen positiva que negativa. Algo que no ocurría en 2004, cuando el Frente Amplio por primera vez venció y el gobierno del presidente de turno, el colorado Jorge Batlle, estaba salpicado por la mayor crisis económica que tuvo Uruguay en las últimas décadas. Eso sugiere que el Frente Amplio tendría un muy fuerte adversario en las elecciones de 2029, es decir, el propio Lacalle Pou, y, si electo, Orsi tendrá que hacer un gobierno muy bien evaluado para que el candidato del Frente Amplio sea el favorito.

El cuarto es que ninguno de los dos candidatos tendrá mayoría parlamentaria. Desde 2000 o el presidente frenteamplista tenía mayoría absoluta (como máximo hubo empate entre gobierno y oposición en el senado, más concretamente en el gobierno de Mujica entre 2010 y 2015) o los partidos a su derecha que formaban el gobierno (Partido Nacional y Colorado entre 2000 y 2005 y Partido Nacional, Colorado y Cabildo Abierto en el actual período) la tenían.


viernes, 24 de noviembre de 2023

MILEI SÍ MINTIÓ

 

 

Algo que se escucha mucho incluso de periodistas y analistas que no tienen ninguna simpatía por Milei es que al menos decía en la campaña lo que quiere hacer como presidente.

Sí, es verdad que siempre dijo que iría a hacer un gran corte de gasto público, que fue metaforizado en la figura de la motosierra, uno de sus principales símbolos proselitistas.

Pero el gran problema de esa promesa fue que Milei simplemente para no asustar a sus potenciales electores decía que el ciudadano común y corriente no debería preocuparse, pues el ajuste sería solamente en la clase política. 

Obviamente que cualquiera con un mínimo conocimiento de la distribución de los gastos del erario argentino sabe que sería sumamente imposible cortar mucho solamente cortando en este tipo de gastos, pues representan muy poco y que el grueso de ellos está en salud, educación y, principalmente, jubilaciones y asistencia social, que son cerca de 90% de su totalidad.

Pero si sería fácil para unos tener ciencia de que era una promesa imposible, no era para la mayor parte de la población argentina, que poco caso hace o poco entiende de temas relacionados al presupuesto gubernamental. Una gran parte de las personas ni siquiera maneja bien el concepto de proporcionalidad para que se hubiesen dado cuenta de cuán mendaz estaba siendo Milei.

En realidad, Milei desde que empezó su carrera hacia la Casa Rosada, ha calibrado su discurso de acuerdo con lo sería más conveniente en términos electores. Podría mantener la parte superficial de ese (justo la que más atraía a gente con poca cultura política) pero soslayando lo más importante, de qué modo llevaría a cabo sus propuestas. El tema de la dolarización es otro gran ejemplo de ello. Si antes de la campaña Milei decía ya tener los dólares necesarios para aquella, cuando esa se inició y cuán más cerca estaba de ganar las elecciones, menos concreción daba sobre cómo dolarizaría la economía, justificándose que había varios tipos de dolarización que estaban siendo barajados en el seno de su equipo. Siendo que ahora, con la baja de Emilio Ocampo, el principal ideólogo de la dolarización, de la futura presidencia del Banco Central, aquella irá a la basura. Así como el cierre de ese, que Milei hacía tanto hincapié.

Otra significativa mentira de Milei fueron los vouchers en la educación. Aun sabiendo que sería algo inviable porque la educación primaria y secundaria dependen de las provincias, Milei durante mucho tiempo enarboló esta bandera para terminar diciendo que, en realidad, era una falacia quienes decían que los iría a implementar. Un manifiesto descaro.

Haberse aliado al macrismo también es una muestra de cómo Milei no tuvo dudas en tirar a la basura lo que decía en pro de que el camino para ganar las elecciones y ahora para gobernar fuese allanado. Eso después de años incluyendo a Macri y a quienes gobernaron con él, como el recién anunciado ministro de economía, Luis Caputo, y su adversaria en las elecciones Patricia Bullrich, que será ministra de seguridad, como parte de la tan denostada casta.

Aún es una gran incógnita cómo será el gobierno de Milei. Pero lo que es cierto es que ni siquiera la calidad de no recurrir a embustes se le puede atribuir y que en eso no es tan diferente de otros políticos.

  

 


domingo, 19 de noviembre de 2023

¿CUÁN DE "MIERDA" ES ARGENTINA?

 

 Décadas de mucha inflación, poco crecimiento, del aumento de la desigualdad social, de la pobreza, de la criminalidad y, por supuesto, la corrupción de la clase política han hecho con que una significativa parte de los argentinos tengan una mala imagen de su país.

Como colofón de ello, decir que Argentina es “un país de mierda” está de moda.

El gran problema de este pensamiento es de relatividad. ¿“De mierda” a respecto de qué? ¿En comparación a quiénes?

Si comparamos Argentina con la propia Argentina, incluso la respuesta podrá no ser solo una. Si es verdad que en el ranking de las naciones, Argentina estuvo mucho mejor ubicada en el antaño, siendo de los países de mejor PBI per cápita del mundo entre el final del siglo XIX y comienzo del XX (habiendo quien garantice que fue el de mayor en 1895), también es verdad que las condiciones de vida en aquel entonces no eran de generar envidia a quienes habitan hoy el territorio argentino. El país era de los mejores del mundo, pero el mundo era mucho peor que el de hoy. Menos gente en las escuelas, en las universidades, mucho más mortandad infantil, mucho menor expectativa de vida, menor riqueza per cápita, etc.

El PBI per cápita de Argentina en 1913, por ejemplo, era de US$ 6.052 y terminado 2022 era oficialmente de U$ 26 074 en paridad de poder adquisitivo. Mientras el de Alemania, España y Francia en 1913 era, respectivamente, de US$ 5.815, de US$3.067 y de US$5.555 y en 2022 era de U$ 64.086, de U$ 46.413 y  U$ 56.036, respectivamente, en paridad de poder adquisitivo.

Es decir, el problema de Argentina fue haber crecido mucho menos que otros países. Pero eso no significa que vivir en Argentina en su supuesta época dorada fuese mejor que hoy.

Otro factor muy importante es la comparación regional. Argentina aún es de los mejores países de Latinoamérica. En el Índice de Desarrollo Humano (IDH) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que mide expectativa de vida, PBI per cápita y tiempo de escolaridad, es el 45º. Entre las naciones latinoamericanas, solo es superada por Chile, que es el 42º.

Incluso en lo que tanto se habla como símbolo de la tragedia argentina, la pobreza, Argentina tiene guarismos mejores que el resto de la región. El problema es que poca gente, incluyendo los periodistas, saben que el método argentino es mucho más exigente para medir pobreza. Por eso, Argentina presenta en su indicador de pobreza un porcentaje mayor (40%) que el de otros países de Latinoamérica. Pero, una vez usada la misma vara del Indec, de acuerdo con un estudio del economista Daniel Schteingart, hay varios países de la región que salen peor o mucho peor parados que Argentina. Ejemplos: Costa Rica tendría 44% de pobres, Paraguay 57%, Brasil tendría 59%, Colombia 70%, México 69% y Perú 73%. Y países que se supone que estarían mucho mejor que Argentina, Chile y Uruguay, tendrían 31% y 38%, respectivamente, de pobres.

Sobre inseguridad, aunque la realidad de algunos lugares de Argentina sea mala, como en algunos barrios del conurbano bonaerense y como en Rosario, azotada por el narcotráfico, el hecho es que es el país con menos homicidios por 100 mil habitantes de la región, 4,2.

En términos de desigualdad social, según el índice GINI, solo Uruguay tiene una menor que Argentina entre las naciones de la región (posiblemente Cuba, que no consta en el ranking del GINI, también tendría una menor).

Donde sí Argentina es muy "mierdosa" es en el tema de la inflación. Con 120% de inflación acumulada hasta octubre, solo Venezuela, con 176%, la supera en este flagelo. Y es justamente la inflación y cómo resolverla lo dramático, al menos a corto plazo, para el país. Para ello, todos los demás indicadores socio-económico tendrán que deteriorarse, pues solo se podrá combatirla con un abordaje muy fiscalista, en que haya cortes de gastos públicos de una magnitud que precipite un aumento de la pobreza y que haga con que los servicios públicos sean peores.

Entretanto, si el próximo gobierno consigue domar la inflación, a medio y largo plazo las perspectivas de Argentina serían buenas. La puesta en marcha de Vaca Muerta, haciendo con que no solo el país no tenga que deshacerse de dólares, importando gas, sino que también entren muchos dólares por su exportación, y la creciente demanda de litio, commodity de la cual Argentina es el segundo mayor productor del mundo, podrán significar una vuelta de tuerca para el país.  

 

 

 

    

 


jueves, 26 de octubre de 2023

EL CARADURISMO DE MILEI

Javier Milei definitivamente se puso el traje de político tradicional, en el peor sentido del término. El que usa el cinismo como modus operandi.

Al decir que él y Patricia Bullrich se perdonaron todo lo que dijeron uno del otro el Peluca simplemente miente. Al fin y al cabo, el único que fue muy ofensivo fue él para con ella.

Haberla tácitamente llamado de asesina de niños al decir que ponía bombas en jardines de infantes fue de los peores exabruptos en una campaña política en Argentina.

De parte de Patricia Bullrich al menos antes de iniciada la campaña, fue justamente lo contrario. En el día de las PASO, por ejemplo, al ser preguntada sobre el sorprendente resultado de Milei, Bullrich dijo que Milei tenía buenas ideas.

Simplemente nunca Bullrich destrató en lo personal a Milei.

Así las cosas, llama la atención el grado de abnegación de la presidente del PRO, en el sentido de colocar los intereses de su partido y/o sus convicciones políticas, es decir, derrotar al kirchnerismo (aunque Sergio Massa no sea exactamente un kirchnerista) por arriba de lo personal. Siendo capaz de obviar lo cuán estúpido Milei fue con ella en pro de su causa.

Ahora Milei y Bullrich están unidos para derrotar a Massa. Pero en términos de carácter, parece haber una clara separación entre los dos.


miércoles, 25 de octubre de 2023

Teorema de Baglini en marcha

Una de las mayores contribuciones argentinas para la teoría política es el concepto desarrollado por el exdiputado de la UCR y abogado Raúl Baglini, que sostenía que el grado de responsabilidad y de moderación de un político sería proporcional a cuan cerca estaría del poder.

Eso supone, de modo inverso, que candidatos que saben que tienen pocas posibilidades de gobernar pueden darse al lujo de prometer lo que no pueden cumplir y de ser tremendistas. Al fin y al cabo, no tendrían que lidiar con las dificultades impuestas por la realidad (obviamente que eso no es una regla y que ni todos los candidatos poco competitivos actuarían de esa manera).

En la trepidante carrera a la Casa Rosada, el Teorema de Baglini parece ser aplicable cada vez más a Javier Milei. En realidad, antes incluso de la campaña Milei ya había demostrado comedimiento en comparación a un pasado muy reciente.

El Milei del 2021, acabado de ser electo diputado, era todavía un Milei que se decía filosóficamente anarcocapitalista (el anarcocapitalismo sería una sociedad sin estado y en que el capitalismo sería totalmente soberano) y minarquista en la práctica (el minarquismo sería estado solamente en la justicia y en la seguridad). Es decir, Milei hace solo dos años estaba en el extremo del liberalismo económico, el libertarianismo. Pero un extremo de verdad, que no era una exageración típica de los periodistas cuando tildan a un político de estar en uno.

Ya en 2022, cuando anuncia su candidatura a las presidenciales y sus propuestas para las reformas generacionales en caso de que sea electo, Milei se aleja considerablemente del minarquismo.

Aunque esas, si puestas en práctica, serían algo nunca visto en términos de corte de gasto público, como acabar con la obra pública, plantean estado mucho más allá de justicia y seguridad. Incluso educación y salud, dos de los mayores gastos públicos, seguirían teniendo financiación estatal. Los deseados vouchers para la utilización de esos servicios por parte de los ciudadanos, en definitiva, vendrían del erario. Otro tema es que los privados los ejecutasen.

Y, claro, para que el estado funcione, sea realizando directamente las prestaciones, sea financiando a los privados para que las desempeñen, es imprescindible que sean recaudados muchos impuestos. Siendo que Milei ya dijo el latiguillo libertario: “impuesto es robo”.

Además, aunque su promesa sea un ajuste fiscal de 15 puntos del PBI y que eso sea mucho para la realidad política y social de Argentina, es poco para la ideología del Milei de hace poco tiempo.

El Peluca también casi que dio un giro de 180 grados en su discurso del pasado domingo a respecto del domingo de las PASO. Mientras en ese día Milei dijo que la justicia social era una aberración, en aquel el líder de La Libertad Avanza dijo que no acabaría con los derechos sociales (solo con los privilegios). Para colmo, Milei esta semana incluso ha declarado que a él le gustaría que una persona de izquierda se hiciese cargo del Ministerio de Capital Humano (la carpeta que reuniría Salud, Educación, Trabajo y Desarrollo Social).

En este viaje hacia la mesura, obviamente no podría faltar un guiño a Juntos por el Cambio, afirmando que todas las acusaciones hechas entre ellos (en realidad, casi solo de Milei hacia miembros de Juntos por el Cambio) se tendría que hacer tabla rasa, casi declarándose fan de Patricia Bullrich, diciendo que fue una excelente ministra de seguridad y que le encantaría que fuese miembro de un eventual gobierno suyo. Siendo que hace pocas semanas dijo que esa había puesto bomba en jardines de infantes cuando era integrante de Montoneros. Y sobre el expresidente Mauricio Macri, Milei ya ha transitado de considerarlo un fascista y que hizo un pésimo gobierno a tratarlo casi como un amigo y que lo quería como super embajador. 

Incluso a respecto de sus proposiciones más disruptivas, las referentes a la política monetaria, Milei ha reculado al menos en parte. Si aún defiende la dolarización, ya dijo que solo podría ser llevada a cabo entre 9 y 24 meses. Mientras que antes sugería que esa podría realizarse antes en bastante menos tiempo. Y algo muy significativo es el tema de la Banca Simons, en la cual los bancos serían separados en dos, para ahorros y para inversión. En los primeros no podrían hacer préstamos por sobre su base de depósitos. Lo que supondría que dejar dinero en un banco costaría mucho para sus clientes y que por esa razón y para que su plata no perdiese valor a lo largo del tiempo, tendrían que invertirlo en el mercado de capitales. Hasta al menos el comienzo de este año Milei la defendía. Pero al elegir a Emilio Ocampo como presidente del Banco Central si resulta electo, tácitamente Milei estaría tirando la Banca Simons a la basura, puesto que Ocampo la rechaza. 

Ahora la pregunta es si Milei va a imprimir más moderación y templanza hasta el 19 de noviembre o si no habrá más dosis del Teorema de Baglini en su campaña.

miércoles, 13 de septiembre de 2023

NO SON LO MISMO

 

Comparar Milei a líderes como Trump, Bolsonaro, Len Pen u Orbán es de lo más trillado que hay desde que El Peluca irrumpió como el favorito para ser electo presidente de Argentina tras su sorprendente resultado en las PASO de agosto.

Pero, la verdad, aunque haya determinados rasgos que los vinculen, principalmente en lo referente a un rechazo a lo políticamente correcto, en la retórica muy antiizquierdista y de mano dura en lo securitario, Milei tiene significativas diferencias a respecto de otros políticos de la mal llamada extrema derecha.

Mientras ellos no defenestran al estado, Milei tiene una gran alergia a él. Incluso ya habiéndose declarado filosóficamente anarcocapitalista y pragmáticamente defensor del minarquismo. Aunque en su programa el líder de La Libertad Avanza contemple mucho más estado que solamente en la justicia y seguridad, que es lo que determina esa ideología, nunca un candidato con grandes posibilidades de sentarse en el sillón de Rivadavia prometió cortar tanto en el aparato estatal. Quedará para la historia su entrevista a La Nación + en que dice los varios ministerios que va a extinguir, entre los cuales el de educación y salud, para que se llegue solo a ocho. Además, los dos buques insignias de Milei son de lo más liberal que se puede imaginar en lo monetario. Abdicar de la soberanía en esa materia, sustituyendo el peso por el dólar y acabar con el Banco Central – una verdadera obnubilación de Milei desde que da entrevistas en la tele.

Otro aspecto de Milei que no presentan los que son comparados con él es en lo intelectual. Milei, independientemente de que uno esté de acuerdo o no con sus ideas, es, al menos en lo técnico, manifiestamente un brillante economista, teniendo una cultura erudita que no se nota en aquellos.

Además, Milei está muy distante de ser un líder nacionalista, que es otra característica común en aquellos - al menos en lo simbólico. Incluso en un tema tan sensible para la sociedad argentina, las Malvinas, tiene una posición que, en la práctica, admite que sus habitantes tienen el derecho de permanecer bajo la bandera de Reino Unido (por más que diga que las Malvinas sean argentinas).

En resumen, el fenómeno Milei puede ser considerado de lo más disruptivo que ha aparecido en la política (no solo argentina) en los últimos tiempos. Lo que propone es un salto al desconocido sin paragón, con consecuencias que podrán alterar la dinámica social y económica de su país verdaderamente inusuales.


lunes, 12 de junio de 2023

30 anos da quebra do tabu palmeirense

 

Lia Cid Moreira no teleprompter durante o Jornal Nacional de 12 de junho de 1993 antes da matéria sobre a final do Campeonato Paulista daquele ano, que aquele fora o melhor Campeonato Paulista dos últimos tempos. Não sei se o foi, mas ao menos dois grandes esquadrões havia: o campeão Palmeiras e o então bicampeão da Libertadores e que viria a ser bicampeão da Taça Intercontinental no fim daquele ano São Paulo.

Embora já em 1992, no primeiro ano da parceria com o Palmeiras, a Parmalat já tivesse feito contratações de impacto, como a de Zinho e Mazinho, só em 1993 que começou a investir de fato pesado, trazendo ainda mais jogadores extraclasse, como Antônio Carlos, Roberto Carlos, Edilson e Edmundo. Para quebrar o tabu de 15 temporadas sem título do Palmeiras, a Parmalat colocava “toda carne no assador”.

Discutia-se à época quem tinha ao menos no papel o melhor time, o Palmeiras ou o então supercampeão São Paulo, de Zetti, Cafu, Palhinha, Raí e Müller. Mas poucos divergiam de que a final seria entre os dois.

Durante a fase de classificação, em que os 14 clubes do Módulo Verde jogaram todos contra todos em turno e returno, apesar dalguns tropeços e, principalmente, crises, o Palmeiras garantiu o primeiro lugar. Uma dessas crises gerou a demissão do técnico Otacílio Gonçalves, após a derrota de 2 a 1 para o Mogi-Mirim, no Palestra Itália. Curiosamente o protagonista dessa partida foi Rivaldo, que iria brilhar no Palmeiras entre 1994 e 1996.

Poucas derrotas acabaram sendo tão positivas para o Palmeiras. Pois para o lugar de Otacílio veio Vanderlei Luxemburgo graças ao que foi uma enorme sorte que teve a diretoria do Palmeiras e a Parmalat. O técnico que queriam contratar era o recentemente falecido Nelsinho Rosa. Porém, esse só teria disponibilidade de começar a trabalhar no clube após o prazo que o Palmeiras lhe tinha dado. Embora até 1993 Nelsinho tivesse tido bons trabalhos, como ter sido campeão estadual do Rio de Janeiro com o Fluminense duas vezes (1980 e 1985) e campeão brasileiro com o Vasco em 1989, a diferença para o técnico que sobrou como plano B, que seria um dos maiores (para muitos o melhor) da história do futebol brasileiro, era grande. Nelsinho inclusive nunca mais realizaria um grande trabalho como treinador.

Com Luxemburgo, o Palmeiras cavalgou sem problemas para a final do campeonato. O regulamento dera uma grande vantagem para o primeiro da fase de classificação. Além de ter um ponto extra (numa época que a vitória era de dois pontos) no quadrangular semifinal, estaria no grupo do quinto e sexto colocados do Módulo Verde e segundo do Amarelo. Isso significou não ter de duelar com nenhum grande. Enquanto isso, São Paulo, Corinthians e Santos, segundo, terceiro e quarto colocados na fase de classificação, respectivamente, ficaram num só grupo.

O favoritismo do São Paulo neste grupo primeiramente foi ameaçado pelo excesso de jogos (tendo de jogar as finais da Libertadores também, o São Paulo teve de jogar algumas partidas com reservas ou com o time cansado), indo para o espaço na penúltima rodada do grupo na partida contra o Corinthians. Liderando-o e com um ponto de vantagem sobre o Corinthians, um empate já seria suficiente para que o São Paulo dependesse dele na última rodada para ser finalista e protagonizar a tão especulada final contra o Palmeiras. Entretanto, apesar da superioridade em campo, dois grandes erros capitais da arbitragem, um gol mal anulado por impedimento de Palhinha e um que deveria ter sido anulado de Neto, esse sim impedido, deram a vitória para o Corinthians por um a zero e uma mão na vaga na final, que viria a ser confirmada três dias depois após a vitória contra o Novorizontino, em Novo Horizonte, por 3 a 0, tornando inútil a goleada que o São Paulo impôs ao Santos por 6 a 1 na última partida de Raí pelo São Paulo até a sua volta em 1998.

Acredito que a classificação do Corinthians foi fundamental e, talvez, imprescindível para a quebra do tabu palmeirense. Se o seu adversário na final fosse o São Paulo, a dificuldade do Palmeiras seria muito maior. O São Paulo jogava o fino, vinha embalado com o bicampeonato da Libertadores e com algo essencial no futebol: tinha muita confiança. Já os jogadores do Palmeiras, ao menos pelo que mostraram no primeiro jogo da final contra o Corinthians, em que perdeu por 1 a 0, sentiam um peso grande pela tácita obrigação de dar um título ao clube depois de tantos anos. Os próprios antecedentes entre São Paulo e Palmeiras nesse mesmo campeonato, um empate de zero a zero em que o São Paulo foi superior e uma vitória de 2 a 0, pressuporiam um favoritismo são-paulino numa eventual decisão entre os dois.

Tendo pela frente o Corinthians, a diferença técnica era grande, e o Palmeiras no segundo jogo pôde reverter a derrota, sendo campeão após uma goleada por 4 a 0, num jogo que só teve uma verdadeira disputa até a expulsão do zagueiro corintiano Henrique (o mesmo envolvido com Cuca no suposto sexo com uma menor de idade na Suiça quando defendiam o Grêmio em 1987) quando o jogo já estava 1 a 0 para o Palmeiras. Após ela, o Palmeiras dominou amplamente a partida fazendo mais dois gois no segundo tempo do tempo normal e um no primeiro da prorrogação. A história só poderia ter sido diferente se o árbitro José Aparecido de Oliveira tivesse expulso Edmundo numa violenta entrada no corintiano Paulo Sérgio um pouco depois da expulsão de Henrique.

O título palmeirense, ademais de acabar com o jejum de conquistas, foi o primeiro de vários durante a parceria com a Parmalat e também o que lançou Luxemburgo como treinador prestigiado, capaz de aliar refinada qualidade de jogo e resultado. A minha dúvida é o que teria ocorrido se o título não viesse e se o Palmeiras teria conquistado esses títulos com uma possível crise que se instalaria no clube. Mas história contrafactual e o “se” é apenas uma “masturbação” mental...


domingo, 12 de marzo de 2023

MILEI, ¿LA VERDADERA EXTREMA DERECHA?

 

El término extrema derecha es usado a diestra y a siniestra en gran parte del mundo.

Cualquier político o partido con un discurso que rompe con determinados consensos de los que yo tildaría como “ilustrados” – es decir, un largo y transversal abanico de intelectuales, políticos y periodistas que defienden a capa y espada lo políticamente correcto (en lo bueno y lo malo que ese representa) en ámbitos variopintos de la sociedad - es llamado de extrema derecha.

Más concretamente, se denomina como de extrema derecha quien propone una política de seguridad pública más autoritaria y/o quien quiere una política inmigratoria más rigorosa, tanto para la entrada como para los derechos de los inmigrantes y/o quien plantea una política más proteccionista en lo comercial y/o quien tiene una retórica que es considerada homofóbica, machista y racista.

La lógica que marca lo qué es extrema izquierda, izquierda, centro izquierda, centro derecha y derecha no es la misma para marcar lo qué es extrema derecha. La referencia para todas aquellas categorizaciones es la economía. Nivel de estatismo, de distribución de renta y de progresividad tributaria es lo que define, por ejemplo, a grandes rasgos, quien es más o menos de izquierda. No hay gran discusión que lo que está en el extremo de la izquierda son los defensores del socialismo real, quienes quieren una sociedad casi toda regida por el estado. Por lo tanto, es un gran error no usar la misma vara para definir lo qué es extrema derecha, es decir, quien quiere una sociedad sin la presencia del estado o con una mínima presencia de ese.

De acuerdo con el razonamiento que considero el correcto, extrema derecha son los anarcocapitalistas y los minarquistas. Los primeros defienden el capitalismo total y que los estados sean abolidos. Los segundos defienden que el estado solo esté presente en la justicia y en la seguridad, pues consideran que no sería funcional que fuesen sean privadas.

Y la verdad es que son muy pocos o tienen poca representatividad los grupos políticos que tienen este tipo de ideología en el mundo.

De los pocos que podrían, al menos en un plano teórico, ser considerados como de extema derecha que marcan la agenda mediática de su país y que miden bien en la encuestas está Javier Milei, que, incluso, según esas, podría tener votos suficientes para llegar a la segunda vuelta en las presidenciales de octubre de este año.

El polémico economista se define como filosóficamente anarcocapitalista pero minarquista en la vida real. Aunque él no tenga un plan concreto para llegar al estado mínimo de verdad. Y este es el quid de la cuestión de si puede o no ser tildado como de extrema derecha.

Incluso una disminución drástica del aparato estatal, sin que ese llegara a ser mínimo, tardaría varios años, por medio de reformas que él denomina de generacionales. En esas Milei propone una gran reforma del sistema financiero, con la abolición del Banco Central y del peso, una gran reducción de los impuestos, una gran apertura comercial con un sinfín de tratados de libre comercio, la privatización de la seguridad social, la implantación de vouchers en la educación, el fin de las obras sociales y que la salud pública solo atendiese a los pobres o miserables.

Lo curioso es que nunca ningún periodista le preguntó si después de esas reformas, si él fuese presidente, sería coherente con su ideología minarquista yendo más allá, teniendo como reto final lo que sería, de hecho, el estado mínimo. Pienso que casi ninguno sabe de qué habla Milei cuando él se autoproclama minarquista.

El Peluca incluso ha llegado a sugerir en algunas notas que considera el impuesto como un robo, justamente el principal latiguillo de los anarcocapitalistas.

No creo que Milei tenga muchas posibilidades de ser presidente de Argentina. En las elecciones de octubre lo veo casi imposible y en futuras pienso que solo tendría posibilidades si los próximos presidentes hicieran muy mal su labor.

Pero desde un prisma meramente hipotético me intriga si Milei, una vez presidente, sería un minarquista de pacotilla, siendo, en realidad, solamente un liberal clásico, puesto que sus reformas generacionales van más en este sentido, o no frenaría el carro del liberalismo económico hasta que el estado solo estuviera presencial en la justicia y en la seguridad. Si es lo segundo, Milei podrá ser calificado como la auténtica extrema derecha.


martes, 3 de enero de 2023

DIREITO AO DESDÉM

 

Nenhum setor está sendo tão criticado hoje no Brasil como a “classe” jogador de futebol. O fato de poucos deles terem ido ao velório de Pelé está gerando uma onda de indignação nas redes sociais e na mídia.

Em específico, a ausência dos campeões mundiais de 1994 e 2002, com exceção, pelas informações que chegam, do ex-volante Mauro Silva, é o que mais chama a atenção pela negativa de quem não admite o que seria um suposto desprezo à figura de quem foi o maior jogador do futebol de todos os tempos.

Pelé sem dúvida é o brasileiro mais conhecido no planeta. Nenhum outro exerceu com tanto brilhantismo e superioridade ante os demais sua profissão. E foi quem mais contribuiu para que o Brasil fosse admirado. Mas nada disso impõe qualquer obrigação a outrem, por mais ligada que a pessoa esteja em termos profissionais ao “Rei do Futebol”. Nenhum futebolista deve nada a Pelé. Ou, ao menos, não deve nada mais do que qualquer outro torcedor da seleção brasileira.

Ao contrário do que vem sendo dito, a valorização que cada jogador teve em sua carreira e suas conquistas são méritos pessoais de cada um e do grupo que faziam parte. É muita infantilidade achar que conquistas de compatriotas geraram uma herança para gerações futuras de jogadores.

Só o moralismo explica tanta cólera da parte dos que os querem cancelar. Como máximo as pessoas devem ser julgadas pelas suas ações no âmbito da ilegalidade e/ou se estas prejudicam a outrem. Certamente, ninguém no Brasil teve a vida minimamente afetada porque poucos jogadores não foram ao velório de Pelé.


domingo, 29 de mayo de 2022

PROFUSÃO DE "PODCASTS"

Na verdade, nem são podcasts a rigor. Mas os vários programas de entrevistas que se criaram no Youtube brasileiro assim são chamados.

Há duas coisas que se pode destacar deles: primeiro que esta disseminação não foi comum noutros países. Talvez tenha sido nos EUA. Mas se pegarmos, por exemplo, todo o resto da América Latina, com população superior à do Brasil, veremos que há poucos deles. Quiçá a característica dos brasileiros, um povo aberto a falar e se comunicar, seja algo que explique este fenômeno.

O segundo é que o que ocorre neles, as entrevistas, sempre foram raras na TV brasileira. E, portanto, talvez aqui se possa falar numa demanda reprimida da audiência. As TVs brasileiras, com a principal delas, a Globo, à cabeça, sempre foram muito medrosas e raramente estimularam o contraditório e a fala livre. Tudo é meticulosamente preparado para que nada saia fora do planejado. Pode ser que o medo radique em melindrar os anunciantes. De fato, pouca coisa é tão chata como a TV brasileira. Por isso, quem diz que é a melhor do mundo fala uma grande asneira. Já que o único em que se destaca é na forma. Não no conteúdo.

Costuma-se dizer que existe uma bolha de programas deste gênero. E que futuramente poucos restarão. Se isso é verdade, só o tempo dir-nos-á. Porém, o fato é que se tantos existem há já um razoável tempo significa que ao menos, por enquanto, estão tendo viabilidade econômica. E por viabilidade econômica pode-se entender audiência. Já que as empresas não anunciariam neles se não a tivessem.

sábado, 11 de septiembre de 2021

SARMIENTO Y LA OTREDAD

 

Él fue, quizá, el más políticamente incorrecto de los próceres argentinos. Domingos Faustino Sarmiento tenía bien en claro cómo su pueblo debería alcanzar el desarrollo: por medio de la educación. Y tenía bien en claro cómo esa debería ser llevada a cabo: excluyendo la cultura de los pueblos originarios e importando, principalmente, la cultura anglosajona.

En una nación en construcción, la otredad era un elemento clave en la ideología sarmientista para la prosperidad de Argentina. Por un lado, se debería destruir la alteridad “negativa”; por otro, se debería ver a la alteridad “positiva” como una fuente de inspiración ineludible.

Mientras esa representaba la civilización, aquella representaba la barbarie. Dos conceptos casi trillados, pero inevitables cuando se habla del hombre que presidió a Argentina entre 1868 y 1874.

Evolucionista por antonomasia, Sarmiento era el hombre que predicó que el ejército argentino no economizara sangre gaucho en la Campaña del Desierto. ¿Sería Sarmiento un genocida en potencial? ¿O sería un anacronismo achacarle ese concepto? Al fin y al cabo, él vivió en una época plagada de positivismo, teoría en la cual el hombre blanco era el exponente de lo más avanzado que podría ser el homo sapiens.

En su amplio recorrido por naciones variopintas, de su “segunda patria”, Chile, donde, incluso, ayudó a desarrollar la educación del país, hasta los EEUU, pasando por Europa y hasta por la África colonial, Sarmiento pudo verificar in loco cómo funcionaba sus sistemas de enseñanza.

En Argelia, bajo dominio de Francia, por ejemplo, se tornó un entusiasta del tratamiento que los ocupantes galos les daban a los que él propio tildó de “gauchos árabes” y cuyo uno de los latiguillos, felizmente no llevado a la práctica de modo tan amplio, sería no dejar vivo a quien tuviera más que 14 años, pues serían irrecuperables.

También es cierto que lo que propuso Sarmiento y del cual fue uno de los actores principales, la escuela universal, laica y obligatoria, también significaba dar oportunidades a este otro que era blanco tan recurrente de sus diatribas.

Para los que, aunque no avalando su retórica demofóbica, no tienen una mirada tan mala a su respecto, al menos era algo que lo hacía una figura contradictoria.   

Para los que no tienen concesiones sobre el sanjuanino, el proyecto de Sarmiento y de los que lo acompañaban en la empresa de educar en masa al pueblo argentino, simplemente tenía como objetivo el control social y de formar buenos ciudadanos, dóciles y que fuesen gobernados por las élites sin protestar.

El hecho es que el sarmientismo fue uno de los factores que hizo con que Argentina fuera durante mucho tiempo el país más educado de la región y muy por arriba de la gran mayoría de Latinoamérica.

A modo de conclusión, una pregunta provocadora, pero no retórica. ¿El sarmientismo pudo haber moldeado en parte la argentinidad?

Si hoy los argentinos son vistos internacionalmente como un pueblo que se considera más cerca de Europa que del resto de Latinoamérica, ¿tal vez, no sería, en parte, resultado de la vida y obra de su más importante intelectual del siglo XIX?


jueves, 22 de octubre de 2020

RENTA BÁSICA UNIVERSAL


Uno de los temas más globales de los últimos años es la Renta Básica Universal (RBU), cuyo concepto esencial sería garantizar un ingreso fijo a toda la población de un país.

Considerada utópica por muchos y ridiculizada por otros, el hecho es que, de momento, la RBU está más en la cabeza de los intelectuales y de las organizaciones sociales que en los proyectos políticos en concreto. La única experiencia práctica fue la que se implantó en Finlandia hace unos años con un pequeño grupo de personas que en el momento en que empezaron a cobrarla estaban desempleadas.  

Los principales argumentos en contra de la RBU son que fomentaría la vagancia, que no sería justo que incluso los ricos la cobrasen y que sería difícil financiarla.

El primero es muy simplista y medio burdo e, incluso, podría ser lo contrario de ello en muchos países. Al menos si se hiciese un paralelo con las rentas básicas destinadas a personas que agotaron el subsidio de desempleo y que son pobres o miserables. Con ellas, las personas sí pueden ser desencorajadas a buscar trabajo, puesto que perderían la prestación (principalmente en países en que esta renta básica es generosa. Un francés sin hijo puede nunca más trabajar en su vida que por medio de las prestaciones sociales tiene garantizado cerca de 800 euros, por ejemplo). Con la RBU no. Como el ciudadano cobra trabajando o no, no hay sentido en decir que dasalienta la búsqueda por una labor. Lo que sí podría desalentar sería la aceptación por trabajo que genera mucho sufrimiento.

El segundo no considera que si los ricos la cobrasen no supondría que serían receptores netos (que es lo que, efectivamente, importa), ya que podrían pagar más impuestos, que no solo anularía el beneficio, como podría hacerles contribuyentes netos de la RBU, de acuerdo a como fuese financiada.

Y es justamente su financiación el gran escollo de la RBU. Al menos en el ámbito de las propuestas, desde mi prisma, irrealistas de quienes la defienden.

No tengo dudas de que la RBU, por las buenas o por las malas, será ineludible en un futuro no tan lejano. La mecanización de las actividades productivas cada vez más eliminará puestos de trabajo. La tendencia es que todos los trabajos humanos que no dependen de discernimiento subjetivo sean sustituidos por las máquinas. Incluso labores que requieren de mucha calificación.

En ese cuadro, quizá, por un lado, la mayor parte de la población no tendrá trabajo. Pero, por otro, las empresas, libres de pagar salarios, van a tener muchas más ganancias y sería imperioso que los gobiernos les cobrasen más impuestos, pudiendo de esta manera financiar con relativa facilidad la RBU. Sería eso o el caos social, que no interesaría a nadie.

Pero hoy día, ¿sería viable la financiación de la RBU? Claro que la respuesta depende primariamente de cada país, de su riqueza y de cuánto sería la RBU. Entretanto, algo que podría allanar el camino para su financiación sería más impuestos cobrados a las empresas a cambio de algo que seguramente escandalizaría a muchos (principalmente a muchos izquierdistas): el fin de los derechos laborales y del sistema jubilatorio por repartición.

La idea se sostiene en que si una empresa no tiene obligaciones predeterminadas por una ley para con sus trabajadores y la negociación salarial y de condiciones de trabajo es libre entre esos y aquella, por un lado, podría actuar de modo más dinámico y tener más ganancias, y, por otro, mucho de lo que paga en concepto de indemnización por despido y encargos obligatorios dejaría de ser una imposición legal. Todo este ahorro y estos beneficios a más podrían tener como contrapartida un impuesto directamente destinado a financiar la RBU. 

Del lado del ciudadano, con una renta garantizada, podría ser él mismo el que haga su “ley”. Es decir, sería potencialmente autónomo para decidir qué condiciones le conviene o no. Obviamente que el nivel de autonomía dependería de cuánto sería la RBU y cuan necesario serían los ingresos generados por el trabajo de acuerdo con sus necesidades de consumo (esenciales o no).  

En lo que se refiere al sistema jubilatorio, el razonamiento sería en el sentido de sacar del estado la obligación de destinar una gran parte de los presupuestos nacionales para sostener un sistema que es cada vez más costoso en muchos países por el aumento de la expectativa de vida y que fue pensado para sociedades en que se vivía mucho menos. Sería obligación primaria del ciudadano si quisiera tener una renta cercana a lo que gana trabajando de ser el responsable por los aportes directos a su jubilación en un sistema de capitalización (que incluso podría ser en parte estatal). El sistema de capitalización asusta a muchos. Pero en el marco de una RBU, primero, el ciudadano siempre podría contar con ella, sumándole a lo (poco o mucho) que pudo capitalizar durante los años en que trabajó. Segundo, dependiendo del contexto económico de cada país, el estado podría pagarles un plus en concepto de RBU a los ancianos si la suma de dinero capitalizado y RBU es muy poca.

Tal vez, estas proposiciones no encontrasen buena recepción en las sociedades actualmente. Por el lado de la izquierda, en su gran parte anquilosada en determinados símbolos y poco sensible al pragmatismo, no sería admitido el fin de los derechos laborales. Muchos no entienden la razón única de su existencia, proteger al eslabón más débil, que es el trabajador, y creen que se trata de una naturalidad como el sol, el cielo y el aire, y que podrían ser prescindibles si el ciudadano no depende exclusivamente del trabajo para vivir (al menos para vivir con lo básico). Puedo comprender que solo admitiesen el fin de los derechos laborales si la RBU fuera lo suficientemente generosa. Pero no dudo que muchos de los izquierdistas, de tan apegados a la lucha de clases y otros conceptos marxistas (y los derechos laborales son una consecuencia de las muy importantes en su momento luchas obreras), rechazarían su fin independientemente del valor de la RBU.

Por el lado de la derecha, aunque se diga que la idea de la RBU fue vista con simpatía incluso por el gurú del liberalismo económico Milton Friedman, lo cierto es que la mentalidad de quien está de este lado de la vereda ideológica, es contrario al principio de ingreso no advenido del trabajo (casi por una posición “religiosa”). Creen que va en contra de la naturaleza humana. Para no hablar de los que están más cerca del extremo del liberalismo, que piensan que roza lo inmoral que la producción de unos pueda financiar el bienestar de otros.

Pero estoy convicto de que de a poco habrá cada vez más gente que se dará cuenta de que la ecuación que planteo será la que arroje el resultado más cercano a lo óptimo en materia de distribución de renta y de libertad económica.



miércoles, 12 de diciembre de 2018

O ÚLTIMO GRANDE DIA

Aquela final da Taça Intercontinental que hoje completa 25 anos, marcara o confronto mais esperado no âmbito clubístico de há muito. Por fim, o quase invencível Milan (que nos últimos dois anos e meio só perdera quatro vezes em jogos oficiais) media forças com o São Paulo, bicampeão da Taça Libertadores e vigente detentor do torneio.

Um jogo que se desenhou por linhas tortas, já que o representante natural europeu no torneio seria o Olympique de Marselha, que tinha proporcionado a maior surpresa ludopédica de 1993, ao bater o Milan na final da Liga dos Campeões Europeus em maio, justamente no mesmo dia em que o São Paulo renovou o título de campeão da Libertadores.

Entretanto, como foram descobertos casos de subornos ligados ao clube mediterrânico no Campeonato Francês, este foi alijado da nobre dipusta, além doutras punições, como ter sido rebaixado para a segunda divisão gaulesa.

O São Paulo chegava para a última e mais importante partida do ano depois duma temporada com mais de cem jogos, num calendário ainda mais insano que o de hoje no futebol brasileiro, e tendo conquistado todos os títulos internacionais que disputou (além da Libertadores, a antiga Supercopa dos Campeões da Libertadores e a Recopa). Ainda que a perda do Campeonato Paulista e do Brasileiro mostrasse sinais dum menor poderio do São Paulo, afetado pelo dinheiro que a Parmalat havia injetado no Palmeiras, a respeito de 1991 e 1992 (biênio em que conquistara no plano estadual e nacional um bicampeonato paulista e um Campeonato Brasileiro). O rival havia justamente eliminado o São Paulo do Brasileiro uma semana antes.

Pode dizer-se que, ainda que tão vencedor quanto, era um São Paulo menos brilhante do que o de um ano antes, quando derrotara o Barcelona por dois a um no mesmo mesmo palco da peleja contra o Milan. O Estádio Nacional de Tóquio. Não tinha mais, por exemplo, o grande astro daquele grupo, o meio-campista Raí, transferido no meio de 1993 para o Paris Saint-Germain.

Já o Milan, vigente bicampeão italiano e que liderava o Campeonato Italiano da então temporada (vindo de fato a conquistá-lo em maio do ano seguinte a par da Liga dos Campões Europeus) não podia contar com quem talvez tenha sido seu melhor jogador de todos os tempos. O centroavante Marco Van Basten. O holandês sofria de fortes problemas no tornozelo desde a temporada europeia de 1992/1993, tendo disputado seu último jogo na derrota do Milan para o Olympique de Marselha e nunca mais tendo podido voltar aos gramados, tendo de ter encerrado precocemente sua carreira.

Muito talvez pela perda de Van Basten, o Milan naquele final de 1993 não era tão bom quanto os das duas últimas temporadas. Ainda assim estava claramente à frente dos rivais tanto no âmbito italiano como no europeu. Era um time muito forte na defesa, contando com dois dos melhores defensores da história, Baresi e Maldini, além de ter um onze titular formado essencialmente por jogadores da seleção italiana (os dois citados, o zagueiro Costacurta, o volante Albertini, o meio-campista Donadoni e o atacante Massaro), francesa (o volante Desailly e o atacante Papin) e romena (Raducioiu).

Era uma época em que havia muito equilíbrio entre os clubes europeus e sul-americanos, muito diferentemente do fosso entre eles que se estabeleceu a partir da Lei Bosman, com os sul-americanos perdendo muito rapidamente seus principais talentos para a Europa e os principais clubes do Velho Continente formando equipes transnacionais tão ou mais fortes do que as próprias seleções de seus países.

Individualmente o Milan era um pouco mais forte do que o São Paulo, que tinha cinco jogadores que viriam a ser campeões do mundo pelo Brasil em 1994, o goleiro Zettti, o lateral-direito Cafu, o zagueiro Ronaldão, o meio-campista Leonardo e o atacante Müller, além de grandes jogadores que tiveram várias passagens pelo selecionado brasileiro, como meio-campista Palhinha e o veterano e um dos melhores volantes da história do futebol brasileiro, Toninho  Cerezo.

Toda a expectativa criada para este choque de gigantes foi correspondida. Foi um jogo cheio de alternativas e de suspense até o final e que terminou com o placar de mais gois da história da Taça Intercontinental desde que a competição começara a ser jogada em solo nipônico.

No primeiro tempo, o São Paulo abriu o placar com Palhinha aos 19 minutos. Mas as maiores  emoções foram reservadas para o segundo tempo, em que Milan empatou com Massaro, aos três minutos, o São Paulo desempatou com Cerezo (curiosamente quando este estava por ser substituído), aos 13 minutos, o Milan empatou novamente com 36 minutos com Papin e o São Paulo, com um "gol espírita" de Müller, estabeleceu o placar final aos 43 minutos. O que lhe valeu o bicampeonato intercontinental e o simbólico título de bicampeão do mundo.

A vitória por três a dois do São Paulo coroou o triênio mais fantástico da história do clube. Foi também a última conquista de grande envergadura do treinador Telê Santana no São Paulo, que depois só viria a conquistar a Recopa no ano seguinte (o outro título do São Paulo naquele ano, a Taça Conmebol, foi sob o comando de outro grande técnico da história do clube, Muricy Ramalho). Ainda que tenha quase conquistado o tricampeonato da Libertadores, tendo perdido para o Vélez Sarsfield a final. Foi, portando, o último dia excelsior do São Paulo com o maior técnico que o clube já teve.

Também foi a última vez em que um clube brasileiro superou um europeu numa disputa do gênero tanto no futebol jogado como no placar, já que o mesmo não se pode dizer de quando o São Paulo foi campeão do Mundial de Clubes derrotando o Liverpool, em 2005, o Internacional foi-o derrotando o Barcelona, em 2006, e o Corinthians foi-o derrotando o Chelsea, em 2012. Em todos estes três triunfos (não cito o Mundial de Clubes logrado pelo Corinthians em 2000, pois nesta ocasião não derrotou um europeu) seus rivais foram claramente melhores, já numa época em que os talentos do futebol estavam concentrados na Europa.

O torcedor são-paulino que viu aquele São Paulo pode considerar-se um privilegiado. Ao menos em relação aos torcedores mais novos, que, salvo uma grande mudança na estrutura do futebol mundial, muito provavelmente, não verão um São Paulo tão bom.

martes, 20 de noviembre de 2018

MÉDICOS CUBANOS E A "ESCRAVIDÃO"

A palavra escravatura viralizou-se entre grande parte da direita brasileira como forma de encampar as mudanças prometidas pelo presidente eleito, Jair Bolsonaro, no programa Mais Médicos a respeito da situação dos médicos cubanos e que tiveram como consequência o anúncio da retirada do convênio de parte do governo de Cuba com a OPAS (Organização Pan-americana de Saúde), que intermediava a vinda destes para o Brasil.

Para os bolsonaristas e outros quejandos os médicos cubanos eram como escravos. Seria inadmissível que o Brasil fosse conivente com o fato de ficarem com apenas um quarto do que o Brasil destinava pelo seu trabalho. Motivo principal para os galenos caribenhos serem qualificados naquela categoria.

Ora, se é verdade que o status quo deles não era o da plena liberdade, estando limitados a  condicionantes remuneratórias próprias dum país socialista, está muito longe da racionalidade que fossem escravos.

A escravatura pressupõe uma obrigação laboral. Caso muito distinto dos médicos cubanos, que vinham ao Brasil de acordo a sua plena vontade, não tendo sido, em nenhum momento, forçados a aderirem ao programa que leva medicina a uma parte do Brasil profundo e que sem sua presença ficaria carente de atendimento médico. Ademais, se na comparação com seus colegas brasileiros seus proventos eram baixos, estavam em situação salarial muito melhor do que se estivessem em Cuba, onde um médico ganha cerca ao equivalente a U$ 65 (Como se trata dum país socialista de renda per capita baixa, a limitação salarial é grande para todas as profissões, compensando-se-a com comida subsidiada e a não necessidade de se pagar aluguel. Embora grande parte da população viva em lugares precários e/ou amontoada).

Ademais dos R$ 3 mil que recebiam no Brasil, ainda tinham alimentação e moradia custeadas pelos municípios em que trabalhavam. Ou seja, quase uma vida de luxo para os padrões da ilha. O que faz com que os postos de médico no exterior nos convênios internacionais que o país estabelece, que rende ao governo cubano cerca U$ 5 bilhões por ano, sejam muito cobiçados pelos médicos cubanos.

Certamente, até os médicos que estivessem insatisfeitos com o fato de só poderem ficar com um quarto do que o governo brasileiro pagava achariam ridículo o título de escravo. Este tipo de léxico é muito usual na tática proselitista de atribuir a adversários ou a modelos que se critica algum extremo. Algo que é comum tanto à direita como à esquerda (Muitos esquerdistas adoram chamar de fascista todos que são de direita, por exemplo). Sendo que muitas vezes quem não adere a este tipo de discurso, preferindo o matiz e a ponderação, é chamado no Brasil de "isentão".

Pode-se criticar Cuba. Pode-se até achar que o Brasil não pode ser cúmplice de um governo que fica com a maior parte do que se paga pelo trabalho de um profissional, mesmo ao preço de que muitos municípios fiquem sem atenção médica (E desde que admitam esta terrível consequência). Não é a minha visão, mas entra na categoria do opinável. Entretanto, roça a cretinice usar palavras muito longe de serem apropriadas para o que querem reprovar. No caso específico da palavra escravo, é até uma falta de respeito pela memória de tantos que no passado sofreram a terrível tortura de o serem. Sendo o Brasil o último das Américas que aboliu a escravidão.

miércoles, 14 de noviembre de 2018

DESEO SEXUAL, LA MAYOR DIFERENCIA ENTRE LOS GÉNEROS

Si hay una gran diferencia entre hombres y mujeres es a respecto del sexo. Más concretamente del deseo de tenerlo.

Es un tema que poco se habla, al menos en el ámbito de los análisis mediáticos o académicos, pero que mucho se siente y se sabe (aunque en el afán de una visión igualitaria total entre los géneros muchos lo nieguen. Algunos de modo sumamente cínico).

Mientras los varones tienen el deseo carnal muy fácilmente activado, no necesitando ni siquiera haber hablado con el ser objeto de ello, las mujeres tienen un proceso mucho más complejo para que lleguen a esto.

El mayor ejemplo de esto es el mercado del sexo pago. El de la prostitución. Si este es tan grande de parte del ofrecimiento del servicio sexual de mujeres para hombres, significa cabalmente cuan diferente es la demanda masculina para practicar el coito en relación a la femenina. Muchos menos hombres irían a pagar para copular si hubiese tantas mujeres como ellos con estas ganas.

Los propios trabajadores del sexo hombres en general tienen como clientes a otros hombres. Las mujeres simplemente no tendrían casi ninguna necesidad de pagar por tener sexo y cuando lo hacen sería más por un capricho o por un lujo que se quieren dar. El sexo está totalmente disponible para ellas, tamaño es el número de hombres que lo quieren sin cualquier exigencia sentimental si esta tampoco sea la suya.

El tema sentimental es justamente uno de los grandes motivos para que ocurra la distinción. Las mujeres tienen muy atado lo carnal a lo sentimental de modo general. Con los hombres es muy difícil que esto se suceda. Sería raro que un hombre rechazara sexo con una mujer que vea mínimamente atractiva si esta se lo propusiera, independientemente de que nutra empatía por ella o no.

Es justamente por el hecho de que tengan tan velozmente ganas de copular que los hombres homosexuales tienen fama de promiscuos. Como es fácil encontrar una pareja sexual, suelen tener varias a lo largo de su vida (al menos en comparación al hombre heterosexual promedio, que solo no es promiscuo como el homosexual por falta de oportunidad).

A raíz de esta gran diferencia, en las cada vez más populares aplicaciones para ligar, como Tinder y Happn, se verifica una manifiesta dificultad de los hombres en conseguir un "match" y un "crush" (nombres dados respectivamente en Tinder y Happn para cuando dos personas dan recíprocos "likes", habilitando la conversación entre ambos). Como hay una gran disparidad entre el número de cuentas femeninas y masculinas (principalmente porque en el imaginario ingenuo de los hombres en estas aplicaciones se lograría sexo fácilmente, conduciendo a que haya mucho más perfiles de hombres), no es nada fácil llamar la atención de una mujer. Teniendo el hombre muchas veces que bajar su listón para que tenga oportunidad con alguna mujer. Además, estudios demuestran que, en general, solo un pequeño grupo de hombres concentran una gran parte de likes mutuos de las mujeres. Como sobran varones, para una mujer es fácil un like mutuo de hombres mucho más bonitos que ellas (obviamente, si después su objetivo es entablar un noviazgo, muy difícilmente este hombre más bonito va a querer algo más allá del sexo con ella).

Que hombres y mujeres tengan tanta diferencia en el surgimiento del deseo sexual no es algo digno de crítica a ninguno de los dos. Hace parte simplemente de su distinta naturaleza. Aunque parte de ella pueda ser modificada con el tiempo. Quizá lo genético explique al menos parte de lo poco proclive que la mujer es a respecto del sexo casual, puesto que durante mucho tiempo el sexo presuponía un gran riesgo de que quedase embarazada y tal vez en el futuro las mujeres pierdan este predeterminismo genético ya que las más variopintas formas de protección hacen con que hoy sexo y concepción no deban estar relacionados con un gran grado de seguridad.

El gran problema es que mientras las mujeres no admitan que los hombres estén muy fácilmente excitados sexualmente, van a seguir molestas con manifestaciones que en sí no significan un desrespeto o un acoso hacia ellas. Creo que mucho de los movimientos feministas, como el #metoo, es basado en la exageración y en la gran falta de comprensión. Una misma cosa dicha por dos hombres puede ser interpretada de modo diferente si uno es también objeto de la atracción de la mujer y el otro no. Y como en su vida una mujer será blanco de muchos intentos de ligue, toda esta ola feminista, muchas veces con características moralistas, puede hacer con que una se sienta como una víctima cuando haya un abordaje masculino.

También a los hombres les cabe el ejercicio del sentido común, para que sepan que no deben insistir cuando haya un rechazo de la mujer, principalmente si hay una relación de poder de él hacia ella (lo que muchas veces puede caracterizar un acoso).

Ponerse en los zapatos del otro, por lo tanto, es fundamental. Las diferencias entre hombres y mujeres no pueden resultar en una guerra de los sexos.

viernes, 21 de septiembre de 2018

SEMELHANÇAS E DIFERENÇAS ENTRE 1989 E 2018

Muitos têm comparado as eleições presidenciais deste ano com as de 1989, as primeiras realizadas no Brasil para a escolha direta do presidente desde o golpe militar de 1964.

De fato, são pleitos que possuem semelhanças em vários aspectos. Entretanto, também há diferenças significativas.

Neste texto pretendo traçar os pontos de comum (ainda que sem ter como saber do principal, quem será o vencedor da eleição deste ano) e de diferente entre ambos escrutínios.

Semelhanças

Pulverização:  Em ambas eleições o quadro de candidaturas estava muito fragmentado. De momento, são as duas presidenciáveis com maior número de postulantes ao Palácio do Planalto. Embora a de 1989 tenha tido muito mais. 22 contra 13 da deste ano. Porém, mais do que o número de candidatos em si, o que se deve destacar é o número de candidatos competitivos que entraram na campanha. Em 1989 quatro alimentaram chances reais de ir ao 2º turno durante boa parte da campanha. Fernando Collor (PRN), Luiz Inácio Lula da Silva (PT), Leonel Brizola (PT) e Mário Covas (PSDB). Ademais de ter havido outras candidaturas de peso histórico, como a de Paulo Maluf (PDS, hoje PP) e Ulysses Guimarães (PMDB, hoje MDB). A de 2018 até a supera em candidaturas competitivas. Entraram na campanha cinco postulantes no grupo de favoritos. Jair Bolsonaro (PSL), Marina Silva (Rede), Ciro Gomes (PDT), Geraldo Alckmin (PSDB) e Fernando Haddad (PT).

Líder, de partido nanico: Não sabemos se o resultado final coincidirá e se o eleito em 2018 será, como em 1989, dum partido nanico, já que o partido do vencedor, Collor, era pouco relevante. Mas o fato é que quem lidera as intenções de voto, Bolsonaro, pertence a um igualmente com pouca representação no Brasil.

Colocação dos candidatos: Se o 1º turno terminar de acordo às últimas pesquisas do Datafolha e do Ibope, a classificação dos candidatos será muito parecida a de 1989 em relação aos quatro primeiros postos tendo em conta os partidos dos candidatos. No 1º lugar, Bolsonaro e Collor. Ambos de partidos nanicos. No 2º, Haddad e Lula, do PT. No 3º, Gomes e Brizola, do PDT. No 4º, Alckmin e Covas, do PSDB.

Disputa acirrada entre PT e PDT: Em 1989 apenas 0,77 pontos percentuais separaram Brizola de Lula no 1° turno (17,18% dos votos válidos para Lula e 16,51% para Brizola). Neste ano, as candidaturas do PDT, com Gomes, e do PT, com Haddad, ao menos na última pesquisa do Datafolha, aparecem empatadas tecnicamente e poderiam protagonizar uma luta renhida parecida para a segunda vaga do 2º turno.

Candidatura do MDB: Assim como em 1989, com Ulysses Guimarães, o partido com mais deputados do Brasil, o MDB, lançou presidenciável (Henrique Meirelles). Algo pouco comum nas presidenciais. Fora 1989 e 2018, isto só ocorrera em 1994, com Orestes Quércia. E igualmente como 1989 é uma postulação sem qualquer possibilidade de êxito, mesmo com muito tempo de TV.

Presidente impopular: Tanto o presidente de 1989, José Sarney, como o atual, Michel Temer, gozam de baixa popularidade (principalmente o segundo).

Diferenças

Eloquência do líder: Collor tem uma retórica muito melhor do que a de Bolsonaro, que, além da falta de ideias que escapem da generalidade, tem uma fraca oratória e um mau português. Collor, ademais de bom tribuno, dava bem menos tropeções na língua de Camões do que a grande maioria dos políticos.

O PT no imaginário coletivo: Em 1989 o PT era associado ao socialismo real. Ficou famosa a frase do então presidente da FIESP, Mário Amato, "se Lula ganhar, 800 mil empresários deixarão o Brasil". Ao longo dos anos o partido se foi aproximando do centro e mesmo que o mercado financeiro possa temer a volta de um de seus quadros ao Palácio do Planalto, só malucos ainda relacionam o PT ao socialismo real. Outra grande diferença sobre o partido da estrela vermelha é que no plano ético sua imagem hoje não é boa, após os vários casos de corrupção em que esteve envolvido, tendo mesmo seu líder histórico, Lula, na cadeia. Já em 1989, o PT era quase sinônimo de ética na política.

Comportamento eleitoral das regiões: Em 1989 o Nordeste, hoje bastião eleitoral do PT, votava mais à direita. E os principais apoios de Lula vinham do Sul e Sudeste (concretamente no 2º turno, quando Lula herdou a enorme votação de Brizola no Rio Grande do Sul e no Rio de Janeiro). Ademais de ter mais apoio da classe média e menos dos pobres do que as candidaturas do PT soem ter hoje. Talvez justamente pela importância que a classe média dava à questão ética. Enquanto hoje o partido tem mais apoio dos pobres por causa da melhora de vida que tiveram nos anos em que Lula foi presidente.


sábado, 15 de septiembre de 2018

EFEITO MALUF


Desde que há 2º turno nas eleições presidenciais no Brasil, sempre o 1º colocado no 1º turno quando não teve votos suficientes para vencer o pleito logo na 1ª instância venceu também a disputa final do 2º turno.

Nas eleições majoritárias para os demais entes da União, o que se vê como tendência também é a eleição do campeão de votos no 1º turno.

Entretanto, nestas equilibradíssimas presidenciais de 2018, a regra pode ser quebrada. O líder das pesquisas do 1º turno, Jair Bolsonaro (PSL), perderia de todos os presidenciáveis com alguma chance real de irem para o 2º turno, com exceção de Fernando Haddad (PT), contra quem, segundo a maior parte das sondagens, teria uma leve vantagem.

A grande possibilidade do polêmico Bolsonaro não vencer no 2º turno remete a outro político muito controverso e antigo correligionário de Bolsonaro no PP quando ele era deste partido. Paulo Maluf. Mais concretamente a eleições para o governo do estado de São Paulo em que venceu no 1º e perdeu no 2º turno. Sendo que numa delas lograra uma expressiva votação no 1º.

Em 1990 Maluf teve 43,5% dos votos no 1º turno. Mas no 2º perdeu a eleição para Luiz Antônio Fleury Filho (PMDB), que se qualificou para o 2º turno com apenas 22,17%. O resultado do 2º turno, 51,57% x 47,23% para Fleury, sugeriu que Maluf perdeu de lavada entre os eleitores em disputa, que não tinham votado nem em um nem no outro no 1º turno, 34,33%, considerando-se apenas os votos válidos. Neste universo o hoje detido em prisão domiciliária Maluf, considerando-se que os que votaram no 1º tuno nos candidatos repetiram o voto, teria tido a preferência de só 13,77%.

Já em 1998, a votação de Maluf no 1º turno não foi tão maiúscula. Tendo 32,21%. Com o 2º colocado e que viria a ser reeleito governador de São Paulo, Mário Covas, tendo 22,95%.

No 2º turno Covas trinfou por 55,37% contra 44,63%.

Maluf, assim como Bolsonaro, gerava anticorpos de parte de muitos, seja pelo seu passado de "filhote da ditadura militar", quando foi prefeito de São Paulo e governador de São Paulo por determinação do regime, seja por suas declarações polêmicas, como "se está com desejo sexual, estupre, mas não mate" (a bem da verdade, explorada de modo um pouco oportunista pelos seus adversários, fora do contexto), "professora não é mal paga, é mal casada" e "se você tiver em uma fazenda e, na hora da colheita, tiver de optar entre um administrador petista e uma nuvem de gafanhoto, fique com os gafanhotos", ou pelo seu modo de governar, adepto da truculência na segurança pública e de grandes obras viárias em detrimento da política social. Ademais das suspeitas de corrupção que pairavam sobre ele e que se confirmaram depois.

Bolsonaro tem um histórico nulo a respeito de Maluf como administrador, pois nunca foi eleito para um cargo do executivo ou ocupou algum e tem uma bagagem intelectual muito inferior, a ponto de admitir saber pouco de economia e se recusar a responder sobre o tema, e vai até mais longe do que Maluf nas frases e pensamentos polêmicos, principalmente relacionados a sua nostalgia da ditadura militar e a deferência com que trata torturadores, como o algoz da ex-presidente Dilma Rousseff, Carlos Alberto Brilhante Ustra, e a suas posições que roçam a homofobia, o machismo e o racismo.

No campo das pessoas preocupadas com o politicamente correto ou, simplesmente, com a democracia e a tolerância, o grau de orjeriza em relação a Bolsonaro é ainda maior do que o que havia a respeito de Maluf.

Porém, Bolsonaro surfa numa onda de desejo de autoritarismo de grande parte da sociedade brasileira, in crescendo com o aumento da violência, pois para muitos suas propostas vão no melhor sentido para combatê-la, como permitir o armamento da população e aumentar a dureza com a qual é encarada a repressão à criminalidade (embora a política de segurança pública dependa mais dos estados). Além disso representaria o "novo" para muita gente ingênua. Alguém que por nunca ter ocupado nenhum posto em nenhum governo, apenas tendo sido legislador, estaria impoluto e livre do mar de lama da política brasileira.

Mesmo assim, num contexto em que seu adversário no 2º turno não nutra contra ele tantos ou mais anticorpos, seria difícil que o vencesse, sendo vítima duma barreira parecida a de Maluf. É por isto que os bolsominions gostariam de ter como rival Haddad. O antipetismo, muitas vezes irracional, de grande parte dos brasileiros poderia ser o grande aliado de Bolsonaro para que não haja um cordão sanitário contra ele e que contasse com o voto de eleitores que têm antipatia por ele mas não mais do que têm pelo PT.

Hoje Haddad, de acordo ao Datafolha, já está empatado com Ciro Gomes (PDT) nas intenções de voto e estaria com viés de alta. Porém, muita coisa ainda pode ocorrer até o dia do eleição. Variáveis novas, como a inevitável maior aparição de vice de Bolsonaro, Hamilton Mourão, que provavelmente assumirá a campanha com a impossibilidade do retorno de Bolsonaro após o crime do qual foi vítima no dia 6 de setembro e das cirurgias que teve de submeter-se, um maior conhecimento de Haddad por parte da população menos informada e que votaria em Luiz Inácio Lula da Silva se este pudesse concorrer e uma possível onda de votos úteis poderão mudar as chances dos candidatos na eleição mais competitiva da história do Brasil.